Transportes en Cabo Verde

Isla de Sal

Taxi Aeropuerto de Sal – Santa María: tarifa fija 15€ /1500ECV. Duración: 15 minutos.

Aluguer/Colectivo Santa María – Espargos: 1€/100ECV. Duración: 20 minutos.

Taxi Espargos – Salinas Pedro Lume i/v + 1 hora de espera: 15€/1500ECV (primer precio 20€/2000ECV). Duración: 5-10 minutos.

Isla de Sao Vicente

Taxi Aeropuerto Sao Vicente – Mindelo: tarifa fija 10€/1000ECV. Duración: 10 minutos.

Ferry Mindelo (Sao Vicente) -Porto Novo (Santo Antao): 8€ /800ECV tiene el mismo precio el fast ferry (40 minutos) que el normal (55 minutos).

Para saber los horarios fijos de los ferries lo mejor es que os acerquéis a la taquilla el día antes para corroborar horarios ya que pueden ser 1 hora antes o después dependiendo de la época del año.

Horarios Verano 2019 (desde el 21 de Junio)

Mindelo – Porto Novo

Normal: 7am o 2pm // Fast Ferry: 8am o 12 del mediodia

Porto Novo – Mindelo

Normal: 9am o 4pm // Fast Ferry: 8.30am o 3.30pm

Recomendación: la sala del ferry tiene 3 filas de asientos, evitad sentaros en la del medio ya que la sensación de movimiento cuando el mar está fuerte es peor.

Isla de Santo Antao

Colectivo Porto Novo – Espongeiro: 250ECV c/u Normalmente hay un montón justo cuando llegan los ferries simplemente tenéis que encontrar el que lleve el cartel que se dirija a vuestra zona. Duración: aproximadamente 1 hora.

Colectivo Crater da Cova –Ribeira Grande: 200ECV c/u. Duración: aproximadamente 45 minutos intensos.

Colectivo Ribeira Grande – Ponta do Sol: 50ECV c/u, Cada 5-10 minutos sale alguno. Duración: 10 minutos.

Colectivo Ribeira Grande – Vila Das Pombas: 100ECV c/u. Duración: 15 minutos.

Vuelos internos

En cuanto a los vuelos entre islas, la compañia que opera es Binter Cabo Verde, que también opera entre islas Canarias. Sólo hay un vuelo al día y tienen fama de tener bastantes retrasos, en nuestro caso tanto a la ida como a la vuelta fueron muy puntuales.

Los billetes no son baratos, para ser un trayecto de 40 minutos, de hecho da igual si los compras con antelación como un par de semanas antes, el precio es el mismo y ronda los 75€ el trayecto. A cambio, con el billete te permiten facturar una maleta de 20kg además de llevar equipaje de mano y te ofrecen agua y galletas durante el vuelo 🙂

Nuestra gran ruta en Santo Antao

Aquí viene lo bueno, el día de las vistas de infarto y en el casi nos quedamos en medio de la montaña en Santo Antao.

Era ya nuestro último día completo en la isla, y queríamos dedicarlo a hacer una ruta, después ya tendríamos tiempo de descanso de vuelta a Sal.

Como no somos senderistas experimentados, miré muy bien previamente al viaje que rutas podían ser más viables para nosotros, calculábamos rutas de dificultad fácil y que se completaran en máximo unas 3 horas, ya que nos gusta parar y descansar.

Algunas de esas rutas que llevábamos pre-planificadas eran:

Espongeiro – Crater da Cova

Fontainhas – Ponta do Sol

Ribeira Grande – Sinagoga

Ribeira Grande – Xoxo

Normalmente estas rutas se hacen en aluguer en uno de los trayectos, para cansarse menos, pero son bastante manejables.

Lo que pasa en la isla, es que conoces a más gente, que también está allí haciendo senderismo y al final te van haciendo recomendaciones. Una de ellas fue la ruta en la que nos adentramos, que realmente cuando volvimos a la civilización, comprobamos que era una ruta de dificultad moderada y de 5 horas y media.

La ruta comenzaba en Xoxo y según nos informaron consistía en una subida constante de cerca de unas 3 horas que terminaba en nuestro alojamiento, nos comentaron que era manejable…ERROR! No estaba hecha para nosotros, pero contamos nuestra experiencia y desde luego si queréis hacerla tendréis unas vistas inimaginables (una vez más, abstenerse gente con vértigo).

Ese día madrugamos también bastante para tomar el colectivo que va por la carretera de Corda hasta Ribeira Grande (el trayecto movidito que también hicimos el día anterior, al menos ya íbamos mentalizados). Una vez en Ribeira, salimos de la aborigen de aluguers y retrocedemos nuestro camino por lo que en algún momento del año es un río, veréis que es un paisaje verde entre montañas, una maravilla porque además aun es temprano y no pega el sol. El trail es super fácil hasta llegar a Xoxo que es donde realmente empieza a haber subida. El camino se hace en una hora y cuarto, y vas viendo como los lugareños recolectan caña de azúcar, todo discurre por carretera y en llano.

Cuando llegamos a Xoxo, nos vinimos arriba y comenzamos a hacer la ruta que nos habían recomendado, ya que estábamos bien, y siempre teníamos posibilidad de volver atrás sino lo veíamos claro…

La ruta se llama R203 y va desde Xoxo hasta Chá de Mato (en el mapa de abajo podéis ver el trayecto en sí) en nuestro caso después seguía por la carretera hasta Espongeiro que son unos 15 minutos más caminando por carretera. Ya el comienzo es durillo, porque no ves claro por donde va a ir, solo que hay montañas todo alrededor y que hay que llegar arriba de alguna, como compensación las vistas y el verde de ese lugar es incomparable.

Tuvimos un pequeño bache al poco de comenzar ya que había trozos en los que había que pasar sobre un mini acueducto, es decir un pie a cada lado del surco y justo debajo había precipicio y en algunos casos con curva, nos dio un poco de rollo pero nos hicimos los valientes 🙂

Efectivamente las casi 3 primeras horas fueron una subida constante, a ritmo de precipicio a un lado y roca a otro, como una escalera de caracol sobre rocas, las vistas eran impresionantes pero también llegaba un punto que te dejaba sin aliento y al borde del colapso por la altura. El caso es que no había nadie más haciendo esa ruta, solo nos encontramos con 3 personas y una cabra, todos lugareños que hacen habitualmente ese camino.

Cuando por fin llegamos a la parte de arriba de una de las montañas, donde había un mini pueblo nos sentamos ya un rato de verdad a recuperar, como digo aquí ya llevábamos unas 3 horas, pero veíamos que la ruta no se había acabado. La forma de saber que la ruta llegaba a su fin era porque llegábamos a la carretera, y ahí no había más que montaña y caminos. Nos cruzamos con un señor del mini pueblo que nos preguntó que tal e iniciamos una pequeña conversación, en la cual aprovechamos para preguntar cuanto quedaba. Cuando de su boca salió que quedaban unas 2 horas para llegar a la carretera y por lo tanto a nuestro destino, casi me da un infarto de verdad.

En mi caso ahí empezaron los desánimos, no me veía con fuerzas de repetir lo que habíamos hecho hasta ahora. Y el caso es que ahora venía una bajada pronunciada a borde de precipicio y bastante altura, pero para después subir de nuevo otra montaña. He de decir que a partir de ese momento dejé de disfrutar la ruta y sólo quería llegar, ¡y por eso solo hay fotos del primer tramo!

Lo que más nerviosa me ponía, aparte de que el agua se estaba terminando, era no saber exactamente cuando terminaba, porque después de la bajada y otra subida, hubo otra parte de bajada y otra nueva subida que no terminaba nunca, además se divisaba la carretera pero como a 4 montañas de allí, es decir no te podías hacer a la idea de cuanto quedaba.

Las vistas seguían siendo vertiginosas, en cierto punto llegamos a lo alto de una de las montañas, nada le hacía sombra porque era la más alta del lugar, y al fondo se divisaba el mar, justo donde habíamos comenzado la ruta esta mañana.

Paramos en un trocito de sombra que había algo más adelante, y que estaba recogido del precipicio, y nos pusimos a comer un poco del picnic que nos habían preparado que era una ensalada de arroz, la fruta y el dulce nos lo habíamos comido al comienzo. La verdad que no me entraba nada de comer, sólo quería terminar! Como a los 5-10 minutos nos encontramos con un hombre del lugar, es difícil calcular el tiempo cuando ya no tienes fuerzas para seguir andando (cada minuto tenía que parar a recuperar aliento, ya con agua caliente y con el calor encima). Le pregunté que cuanto quedaba hasta la carretera y nos dijo que ‘escasos minutos’ a lo que respondí: ‘pero ¿cuanto? Como 15 minutos o más bien 1 hora’, no nos confirmó nada, sólo que quedaba poco.

Me vine un poco arriba, pero no mucho porque me bailaban las piernas, y fue cierto porque a los 15 minutos como mucho, nos encontramos de frente con la carretera, pero ni se intuía, ese momento lo comparo a ver un oasis en el desierto y aun quedaba llegar hasta el alojamiento, pero eso era lo de menos.

Conclusión tardamos unas 6 horas en completar la ruta desde Xoxo a hasta el alojamiento, no 3 horas como nos habían indicado, y desde luego peligrosa no sé, pero cuidado hay que tener mucho porque no dejan de ser caminos a ras de precipicio con subidas y bajadas en arena y roca suelta. ¿La recomiendo? Si os gusta lo que os he contado, adelante porque no os vais a arrepentir, pero empezar bien pronto, llevad gorra y mucha agua fresca!!

Recorriendo Santo Antao en 1 día

Nuestra primera mañana en Santo Antao amanecimos pronto (si vienes a esta isla siempre te despertarás muy pronto) para aprovechar el día y las horas de menos calor, ese es el truco 😉

La verdad que no teníamos muy claro el plan del día, lo único que sabíamos era que iríamos a Crater da Cova lo primero, y después como surgiera, y así fue.

Finalmente ese día nos recorrimos prácticamente todos los destinos más clave de Santo Antao ¡en un solo día!

Crater da Cova

Hicimos la ruta que iba desde Espongeiro, donde estaba nuestro alojamiento, hasta Crater da Cova, se puede hacer por la carretera misma, pero pierde emoción. Así que Alain, la persona que llevaba el alojamiento nos dió una hoja explicativa de como llegar al Crater da Cova siguiendo una ruta que lleva cerca de 1h – 1h 15min.

Hay que ir con la hoja explicativa o con alguna guía porque sino es muy fácil perderse, nosotros que la llevábamos nos quedamos parados varias veces en el trayecto para volver a encontrarnos.

La ruta discurre por lo que es un valle y pasando por donde en algún momento del año es un río, ya que hay algunas plantaciones en la zona, pero en general muy árido. Los últimos 30 minutos son de subida, ganando altura, viendo el cañón del río más claro e incluso se divisa el mar.

La ruta termina en la carretera casi a la altura de Cova, y en unos 10 minutos divisas a la izquierda el grandioso crater, la verdad que me pareció una maravilla, eso si soplaba bien el viento!

Nos sentamos un rato en una zona tipo merendero que hay desde la misma panorámica de la carretera para descansar y sacar fotos, y fue el momento de plantear el resto del día ya que eran las 10 de la mañana, y lo hicimos con zumo de maracuyá natural que estaba espectacular y bien fresquito, en Biosfera Amor do Día.

De ruta costera en aluguer. Ribeira Grande, Ponta do Sol y Cidade das Pombas

El plan que salió finalmente fue intentar ir en aluguer hasta Ribeira Grande y después Ponta do Sol para comer unos percebes en el puerto, ya que había leído sobre ello y no quería perder oportunidad.

Tuvimos suerte, ya que preguntamos por aluguers en Biosfera Amor do Día y nos dijo que tendríamos que ir caminando y parar a alguno, aunque ya no era hora punta y podía tardar bastante. Bueno, pues al contrario de la ley de Murphy según salimos y caminamos un par de minutos pasa un aluguer tipo pick-up que nos pregunta si nos lleva. Preguntamos el precio, vemos que es un aluguer colectivo y nos subimos a la parte de atrás que estaba abierta rumbo a Ribeira Grande. Ay ojito! Que viaje, que curvas, que precipicios y sí unas vistas impresionantes, pero no hay prueba de ello ya que era o inmortalizar ese momento o perder el móvil! Realmente es un trayecto que hay que hacer en Santo Antao (si no tienes vértigo) pero una vez, máximo dos… porque es demasiado, y no creo que muy seguro, mucha confianza en el conductor es lo que hay que tener!!

Después de un trayecto de cerca de 45 minutos, primero subiendo montaña y después bajando hacia la costa por caminos vertiginosos, llegamos a Ribeira Grande un pueblo costero mucho más pequeño que Porto Novo, y con gran variedad de cuestas. La verdad que el pueblo no es nada llamativo, así que después de dar una vuelta decidimos tomar otro colectivo a Ponta de Sol, que está a unos 10 minutos.

Ponta de Sol tiene más rollito, también se nota que está mucho más orientado al turista por los restaurantes y pequeños hoteles que hay. En este pueblo hay una parada obligatoria y hay que probar la ración de percebes que cuesta unos 5 euros al cambio.

Así que ni cortos ni perezosos y como ya apretaba el calor, fuimos directos al bar restaurante O Veleiro, es muy fácil de ver porque es el único que sobresale hacia el mar, se nota que es un sitio de postín en la isla.

Nos tomamos unas cervezas Strela, marca por excelencia de Cabo Verde, unas olivas, queso de cabra de la zona y los famosos percebes…bueno nuestro gozo en un pozo…justo no había 😦 Así que probamos otro tipo de marisco, tipo calamares en una salsa tipo americana, pero del cual no nos hemos quedado con el nombre, espero que si vais tengáis más suerte con los percebes 😉

Después del tentempie, dimos un pequeño paseo por el pueblo, aireamos los pies, ya que íbamos modo trekking de la mañana y vimos un restaurante que nos llamó.

La Caleta: https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g3552615-d5967380-Reviews-Caleta-Ponta_Do_Sol_Santo_Antao.html

Situado justo enfrente del mar también, tienen una carta bastante extensa y las raciones son muy abundantes, en mi caso pedí el cabrito al vino de Fogo, que venía con verduras , patatas y arroz, y es totalmente recomendable (incluso para tomar entre 2 personas) y la verdad que en la terraza se está muy agusto.

Después de comer volvimos a Ribeira Grande en colectivo, para conectar con otro colectivo de regreso a Espongeiro y tomarnos la tarde tranquilamente por la zona, pero nuestros planes se truncaron en cierto modo, la ley de Murphy aquí si que hizo de las suyas.

No se truncó del todo, porque la verdad que gracias a ello vimos el pueblo que considero con más encanto de todo Santo Antao, no es otro que: Cidade das Pombas, donde termina la ruta que baja desde Crater da Cova, una ruta durilla para las rodillas, que nos abstuvimos de hacer, aunque todo el mundo dice que es maravillosa.

Contaré la historia desde el comienzo, una vez llegamos a Ribeira Grande, nos comentan que no hay colectivos a Corda y por consecuencia a nuestro destino Espongeiro, que el último es a la 1 y ya eran casi las 4 de la tarde. Por lo que se ofrecían a llevarnos pero como taxi, 2000ECV la broma, aunque el trayecto ya sabemos que es angosto.

Decimos que no, y damos con un colectivo que dice que vayamos a Cidade das Pombas y que de allí si que parten aluguers colectivos hacía Espongeiro/Corda que es donde nos alojamos. Le hacemos caso…ERROR.

Nos lleva a Cidade das Pombas y nos dice que sí que hay un colectivo pero que nos deja al final de la carretera de Paul y de ahí hay una ruta de unas 2-3 horas andando, imaginaros nuestra cara, primero fue WTF, pero después ya cuando nos dijo que el podía hacernos de taxi lo que incluía volver hasta Ribeira Grande, me puse a cantarle las cuarenta (aunque no me entendiera) porque se veía que tenía claro el plan para con nosotros. Estuvo regateando para llevarnos por 1600 ECV, que es cierta rebaja, pero ya habíamos pagado también el trayecto hasta Pombas que eran 200 ECV.

Conclusión, nos toca resignarnos e ir con esta persona modo taxi, ya que no nos íbamos a hacer una ruta de 3 horas, sin saber porque caminos y encima que se nos hiciera de noche, ya que era tarde. No sin antes decirle que se esperara que nos íbamos a dar una vuelta por el pueblo, aunque fue un poco a mala gana, me pareció super bonito, por los paisajes tan verdes y tener la montaña encima justo al lado del mar.

Lo dicho, fue nuestro gran momento pardillo del viaje, de hecho cuando llegamos al alojamiento, nos quiso cobrar 1700ECV, ¡menos mal que nos dimos cuenta! Porque me negaba a darle ni un céntimo de más a este personaje, desde luego sinvergüenzas hay en todas partes, por suerte en Cabo Verde no es lo común 😉

Primer contacto con Santo Antao

Disponíamos de 3 días para explorar todo lo posible en esta isla. Lo primero de todo es clarificar como nos movemos por la isla, bien, hay 2 opciones:

  • Aluguer colectivo: busetas que hacen trayectos por los principales destinos de la isla, y recogen y dejan gente en el camino, los precios son muy baratos entre los 50-250ECV dependiendo de la distancia recorrida. El problema, no tienen horarios, si los ves pasar corre y agita la mano para que te vean!
  • Aluguer privado, estos no dejan de ser las mismas busetas, pero que actúan como taxi, es decir te llevan donde quieras sin hacer paradas para recoger más gente y a un precio bastante más elevado. Ellos mismos tienen un mapa con los diferentes precios dependiendo de la distancia recorrida, son tarifas fijadas, pero preguntad siempre antes!

Bueno, también hay otra opción y es hacer todo a pie, pero quizá os dejéis las piernas, las rodillas y el aliento entre tanta montaña escarpada 😉

Nuestro primer día, fue llegando al mediodía a Porto Novo, nuestro alojamiento nos había avisado de que habría muchos aluguers esperando a la salida, y nos recomendó uno que hacía el trayecto que nos llevaría a la casa. Como fuimos en el fast ferry, llegamos antes de lo previsto, ya que los aluguers esperan al ferry regular también para amortizar el viaje. Era la hora de comer y quedaba como una hora aun de espera, dimos una vuelta por la zona y comimos en un típico sitio de la isla, de los que solo tienen el ‘prato del dia’, lo cual siempre es una sorpresa. La verdad que estaba muy bueno, se componía de arroz, verduras y un tipo de pescadilla, bien abundante y sólo por 300ECV, más la bebida. Si os pilla bien de tiempo como a nosotros y queréis ir, el nombre es Bom Gusto.

Una vez se acercaba la hora de tomar el aluguer volvimos al puerto, y efectivamente era un bullicio de busetas y mercadillo de frutas. Por suerte encontramos la buseta que nos había recomendado el alojamiento, de hecho tenía constancia de nuestra llegada, y salimos, como no estaba llena, empezó a dar vueltas por el pueblo para recoger gente, y porque no también hacer recados, como ir a dejar paquetes o echar gasolina, conclusión tardamos más de 45 minutos en dejar Porto Novo y poner rumbo a la montaña, pero como dicen ellos ‘no stress’ y mucho menos en esta isla!

Comenzó el trayecto por la única carretera que atraviesa la zona de la montaña hacia Corda, la verdad que me pareció una pasada porque iba ganando altura y se iba viendo Porto Novo muy a lo lejos y muy abajo. Luego empezaron las curvas y pasar por zonas en las que a ambos lados había precipicio y empezamos a preocuparnos, pero esto era leve, comparado con el trayecto que haríamos al día siguiente (no apto para miedo a las alturas, ni vértigo).

Después de cerca de otros 45 minutos intensos en la buseta llegamos a Casa Espongeiro https://casa-espongeiro.com/ en medio de la cordillera pasando Crater de Cova (la buseta pasa justo bordeando) y poco antes de llegar a Corda.

Como ya eran cerca de las 5 de la tarde, no esperábamos a hacer ruta ese día, sin embargo, Alain quien lleva la casa nos recomendó hacer una ruta muy cortita desde el mismo pueblo que no llevaba más de 30minutos y que se podía ampliar, nos pareció buena idea y nos enfundamos los playeros de trekking.

La verdad que fue un trayecto muy corto, Alain nos dejó una hoja explicativa de por donde teníamos que ir exactamente para llegar al destino y que no hubiera pérdida, y aun así nos costó, pero estaba realmente cerca. Después de una subida de unos 10minutos por un camino de roca roja y arena llegamos a un alto desde el cual sentías que había un precipicio, pero no era así. Allí abajo lo que se veía era toda la cordillera de la zona del planalto, la verdad que era mágico, esas vistas, todo en silencio, era lo que buscaba y lo había encontrado en una mini-ruta.

rrem

De ahí continuamos un poco más siguiendo el camino por la izquierda y continuando con las vistas hacia la cordillera, pero como veíamos que quedaba bastante para el final decidimos dar la vuelta, y asegurarnos de llegar antes de anochecer e ir bien de tiempo a la cena de la casa que era a las 7 de la tarde.

Ese fue nuestro primer contacto con las rutas de Santo Antao y desde luego no había decepcionado, los siguientes dos días fueron mucho más intensos, pero lo iremos contando poco a poco 🙂

Santo Antao: la isla maravilla

La isla verde, después de verla tantas veces en fotos, con sus montañas escarpadas, pueblos remotos en valles, cuna de senderismo y tranquilidad, era el momento que estaba deseando del viaje…explorar Santo Antao.

Nota: no es apta para personas con vértigo o con miedo a las alturas, o sea, sí puedes ir, pero no lo vas a disfrutar en todo su esplendor. Para estas personas lo mejor es alojarse en Ponta do Sol o Ciudade das Pombas, lugares con mar a los que se puede llegar desde el puerto por una carretera costera, y no por montañas vertiginosas.

Santo Antao al mismo tiempo que se encontraba información de rutas, nos causaba duda de donde o como alojarnos: todas las noches en el mismo sitio, ir moviéndonos según las rutas, zona de costa o montaña… finalmente viendo que el resto de viaje era en zona de costa, nos decantamos por quedarnos en montaña, y pasar las 3 noches en el mismo sitio ya que tampoco teníamos cerrado que rutas hacer fijas.

Nos quedamos en Casa Espongeiro, https://casa-espongeiro.com/, la cual tenía muy buenas recomendaciones, y sus fotos con la habitación con terraza y hamaca con vistas al valle era lo que buscábamos realmente. Sólo imaginaba mirar las estrellas desde ahí, cosa que hice todas las noches que pasamos en ese mágico lugar 🙂

La verdad que es una  casa muy cómoda, con habitaciones con baño (no tan común en esta isla) y con unos desayunos y cenas, completamente naturales. Cada noche nos deleitaba con un nuevo sabor de ponche que fabrica él mismo.

Después de visitar Santo Antao, lugar que recomiendo para unos 3-4 días al menos, personalmente me quedaría 1 o 2 días en la zona de montaña porque es espectacular, y quizá el resto en Cidade das Pombas, me pareció que es el pueblo que tiene más encanto, o bien Ponta do Sol, ya que tiene mucha más facilidad de acceso a aluguers de la zona sin necesidad de hacer todo el trayecto por la carretera de montaña, la cual es  espectacular pero para 1 o 2 veces a lo sumo!

En las siguientes entradas entraré a explicar las rutas que realizamos por la isla maravilla 🙂

Parada obligatoria: Isla de Sao Vicente

Lo de parada obligatoria es literal, nuestra isla de destino después de Sal era Santo Antao, sin embargo para llegar a la isla verde es obligatorio volar a Sao Vicente y desde ahí tomar un barco para llegar el destino.

No solo eso, tanto el transporte por aire como por agua es muy limitado. Un vuelo a mitad del día desde Sal a Sao Vicente y viceversa, por suerte sin retrasos, y dos barcos diarios uno a primera hora de la mañana y otro al mediodía en ambos sentidos

Con lo cual, no queda más opción que hacer una stop-over y pasar la noche en Sao Vicente, tanto para la ida como para la vuelta…eh! pero que no está tan mal 🙂

Decidimos alojarnos en Mindelo, la capital de la isla, también para ver un poco más de la cultura cabo verdiana y estar cerca del puerto.

Para ambas noches escogimos el Morenos Boutique Hotel: http://www.morenoshotel.com/

Lo cual también nos permitía dejar el equipaje grande en el hotel y no cargar con él por Santo Antao, ¡buena decisión!

El hotel está muy bien, ojo si no os gusta subir escaleras, porque no os recomiendo utilizar el mini ascensor que tienen y básicamente utilizar para subir las maletas.

En nuestro caso estábamos en la cuarta y última planta, ¡que suerte! pero se veía compensado por el pedazo de estudio con salón, cocina y vistas a la bahía, además al estar en altura se escuchaba mucho menos ruido de la calle (está al lado de un mercado).

Comentar que este el resto del hotel son habitaciones normales, y de hecho por comentarios dicen que son pequeñas, nosotros aprovechamos una oferta de Booking.com que salía al mismo precio la habitación y el estudio, así que fue fácil elegir 🙂

Tanto la habitación como el baño estaban genial, aunque el colchón era mejorable. Lo mejor de todo era el desayuno, que estaba incluido, te preparaban tortilla o huevos si querías, había variedad de fruta, yogures y pan, pero lo mejor sin duda era el bizcocho, increíble, ¡no podía dejar de repetir!

Como hotel para pasar las 2 noches también valoramos Casa Café Mindelo, que es bastante típico, son los 2 muy parecidos en estructura y precios, pero este no tenía cancelación gratuita.

¿Que hacer en Mindelo?

Como tuvimos prácticamente 1 día y medio para conocer Mindelo, aunque tampoco hay mucho que hacer, la primera tarde salimos a pasear por la ciudad y el puerto cuando ya calentaba menos el sol y había parado ligeramente el viento (hay mucho viento, cuando salimos del avión las maletas casi vuelan)

Nota: si vuestra siguiente parada es Santo Antao, no está de mas pasar por las taquillas del puerto el día antes y aseguraros de a que hora sale el ferry, ya que nos pasó a nosotros que justo habían adelantado los horarios una hora desde hacía tres días antes…

El último día en Sao Vicente lo dedicamos a ir a la playa de Laginha, la playa urbana de la ciudad pero con un azul intenso. La playa está genial, pero sopla mucho el viento así que aguantamos muy poco.

Restaurantes recomendados:

-Nautilus: https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g482855-d10478099-Reviews-Nautilus_Restaurante_Bar-Mindelo_Sao_Vicente.html

Perfecto para comer cachupa o alguno de sus espetos, probamos el de atún y pez serra, acompañado de arroz y la verdad que genial! Bien de precio y ambiente y servicio agradable.

-Chave d’ouro: https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g482855-d7716969-Reviews-Chave_d_Ouro-Mindelo_Sao_Vicente.html

No sé como lo vimos porque está bien escondido, de hecho es un hotel tipo antigüo y para llegar al salón del restaurante pasas por el medio de habitaciones a los lados, el caso es que estábamos solos para cenar, pero no por malo sino porque era lunes y temporada baja.

Pedimos garupa con verduras y atún y la verdad que espectacular, ambos platos venían en una fuente con verduras y patatas al vapor, raciones super abundantes y la verdad que muy barato comimos los 2 por unos 13€ con cerveza incluida.

No recomendable: Caravela en la misma playa de Laginha, quizá porque es un chiringo de playa o porque veníamos de comer muy bien en Santo Antao, pero la hamburguesa y pizza que nos comimos, fue decepcionante en cuanto a sabor… igual deberíamos de haber pedido el prato del día, sí, pero bueno teníamos antojo después de comer tan sanote en Santo Antao!

¿Qué hacer en Isla de Sal?

Cómo he avisado antes, hay un 99% de probabilidades de que tu estancia en Sal sea en la pequeña ciudad de Santa María.

Por lo que el principal plan es: ¡playa! y cualquier actividad relacionada con el mar: pasear por la orilla y el muelle, tomar el sol, bañarte (la temperatura es muy agradable tanto dentro como fuera del agua, muy del estilo Islas Canarias)

Otras actividades: snorkel, pasar una tarde en catamarán, practicar (o aprender) kitesurf o surf y actividades de este estilo. En la misma calle principal de Santa María podréis ver tiendas que se dedican a estas actividades o a alquilar material.

Nuestra intención era hacer surf, ya que empezamos hace poco a practicarlo y era uno de lo llamativo que también tenía Cabo Verde, pero la verdad que en la zona de Santa María no había prácticamente olitas para intentarlo.

Cuando el sol vaya cayendo, podéis ir a pasear por las calles de esta pequeña ciudad, tomar un helado o una caipiriña, aquí veréis el contraste entre las dos primeras calles que dan a la playa, y las siguientes donde realmente vive la gente local.

rhdr

Otra actividad típica en Santa María y Sal en general es hacer el tour que lleva practicamente todo el día para visitar las Salinas de Pedro Lume, la Buracona, el espejismo de Terra Boa, y como no la playa de los tiburones. Nosotros decidimos no hacerlo, e ir por libre a las Salinas que era lo único que realmente nos interesaba.

Para ir a las Salinas de Pedro Lume por libre, fuimos en aluguer hasta Espargos (la capital de Sal) y de ahí un taxi que nos llevaba a las Salinas y nos esperaba 1 hora para que pudiéramos bañarnos y volver a Espargos.

En las Salinas no hay nada a la redonda, salvo los minibuses de tours, así que es la mejor opción si vas a tu aire para no quedarte en tierra de nadie.

Nuestra parada en Espargos fue breve, un paseo por las calles alrededor de la plaza e iglesia principal y ya, no vimos nada que nos llamara la atención.

Las Salinas son una parada obligatoria si vas a Sal, son muy turísticas, suerte que cuando fuimos aun no habían llegado los tours y pudimos bañarnos incluso solos. Al entrar es un paisaje desolador, no deja de ser un cráter, y te hace sentir un poco como en Marte.

rhdr

La entrada a las Salinas es de 5€/550CV, si te quieres quitar la sal antes de abandonar el lugar hay duchas por 1€ en el recinto.

La sensación de meterte y flotar es mágica y muy rara, ya que sientes la sal por todos los poros, para un rato está bien 🙂

Una vez decidimos salir, nuestro plan inicial incluía ir a Palmeira para comer y ver el puerto, pero después de toda la sal que teníamos en el cuerpo preferíamos ir directos a la ducha! Por eso volvimos hasta Espargos en el taxi (la tarifa total fueron 1500ECV) y de ahí un nuevo aluguer hasta Santa María.

Una de las cosas que disfrutamos mucho en los viajes, y nos informamos bastante sobre que sitios elegir, es a la hora de comer fuera. A continuación os dejo los que probamos y que recomendamos:

Barracuda: en frente de la playa, de hecho si te sientas en la terraza estás en la misma arena. Aquí fuimos porque nos llamó mucho la atención el Arroz Barracuda, básicamente arroz con bogavante y marisco. Las cantidades son abundantes, nos trajeron una señora fuente para los dos, bastante marisco tipo mejillones, gambas, calamares, pero bogavante muy muy poquito. Para el precio que tiene (25€ la ración) esperaba más de ese manjar, aun así la atención y la comida son muy recomendables. http://www.restaurantebarracuda.com/es/el-restaurante/

qrf

Maycy’s: una pequeña hamburguesería en el centro, de hecho está en un lateral y prácticamente no se ve, pero nosotros ya le habíamos echado el ojo en Tripadvisor. Puedo decir que a día de hoy está en el top 3 de mejores hamburguesas que he probado, y además ¡súper barato! https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g482848-d13815425-Reviews-Kyle_s_Burgers_Maycys_Diner-Santa_Maria_Ilha_do_Sal.html

hdrpl

La Villa: también situado en plena playa, al lado del Barracuda. En este caso fuimos para cenar, y pedimos un plato de carne y otro de pescado, en este caso atún, y la verdad que muy bien, precio estilo Barracuda, y buen servicio. https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g482848-d3643773-Reviews-La_Villa_Beach_Lounge-Santa_Maria_Ilha_do_Sal.html

hdrpl

Budha Beach: este es el restaurante del hotel donde nos alojábamos, la primera noches estábamos bastante reventados del viaje y decidimos no salir a buscar la cena fuera. No decepcionó, pedimos pulpo y una bandeja de sushi (su especialidad) y la verdad que era para repetir más días, además el camarero del servicio se portó genial al recomendarnos cantidades. https://www.tripadvisor.es/Restaurant_Review-g482848-d10068148-Reviews-Fashion_Beach_Club-Santa_Maria_Ilha_do_Sal.html

Este es un poco el resumen de lo que se puede hacer en Isla de Sal, mucho relax, playa, comer bien y sentirte turista con la ventaja de que no está muy explotado, al menos aún 😉

Llegada a Isla de Sal

Aterrizamos en el aeropuerto de Sal, desde Gran Canaria con Binter. Muy recomendable ya que tanto en el trayecto de ida como de vuelta nos ofrecieron un snack box y bebida, con la que nos quedamos llenos.

El aeropuerto de Sal, está en el centro de la isla y es de tamaño pequeño, aunque tengas que hacer el trámite del TSA allí, no tardarás más de 20min en salir a buscar un taxi.

De hecho los taxis vendrán a ti, pregunta siempre, pero la tarifa en 2019 a Santa María es de 15€ o 1500ECV ( 13,60€), y el trayecto es de unos 15 minutos.

Seguramente en Sal os alojéis en Santa María, es la ‘ciudad’ principal y donde probablemente pasaréis la mayor parte del tiempo, por su playa espectacular, variedad de restaurantes y bares, así como oferta de actividades.

qrf

Alojamiento:

Nosotros pasamos los 3 primeros días y los 3 últimos en Sal. Escogimos diferentes alojamientos:

Budha Beach Hotel https://www.budhabeach.com/

Aquí es donde pasamos los 3 primeros días, más para ir a nuestro aire y visitar la isla.

No nos arrepentimos, de hecho superó nuestras expectativas 🙂

Otras opciones que valoramos por sus buenas opiniones para estos primeros días fueron:

Hotel Sobrado https://www.hotelsobrado.com/EN

Ocean Suites https://oceancafe.com/index.php/en/

Finalmente nos decantamos por el Budha Beach Hotel, si veis fotos entenderéis que es mucho más llamativo por sus instalaciones, piscina y vistas directamente al mar.

Lo que más duda nos causaba de elegir este hotel, era que no estaba en el centro centro, sino a 10 minutos andando del muelle y zona más céntrica, pero la verdad que mucho mejor ya que era una zona super tranquila pero bien accesible.

Además los desayunos estaban muy muy bien, incluso te preparan cachupa para empezar fuerte el día si quieres.

También descubrimos un par de sitios muy recomendables en esta zona y no tan de turistas:

– Angulo Beach: típico chiringuito de playa con ambiente muy surfer, y volvimos el resto de días por sus ricas caipiriñas y para disfrutar del atardecer.

-Cape fruit: un local super pequeño, también estilo chiringuito de playa, pero en la calle principal que va al centro. Tienen zumos y batidos naturales espectaculares, así como crepes dulces y salados y sandwiches, de precio genial ya que el tamaño de los platos es suficiente para dos.

Por otra parte, los últimos 3 días de nuestro viaje ya de vuelta en Sal, queríamos que fuera super relax (después de Santo Antao lo entenderéis) y aprovecharnos a quedarnos en uno de los hoteles todo incluido que están a las afueras de Santa María.

El elegido fue el Melia Llana Beach & Spa: https://www.melia.com/es/hoteles/cabo-verde/isla-de-sal/melia-llana-beach-resort-spa/index.htm

Nos lo pasamos genial, además gracias a una oferta que encontramos, teníamos una habitación en planta baja con jardín y acceso a una piscina privada, ¡como marajás!

Pero, si tengo que dar mi opinión, un resort TI en Cabo Verde no está al nivel de lo que puede ser en Punta Cana o Riviera Maya, si vais no tengáis esa expectativa, el precio que se paga es más alto y la calidad de la comida, bebida y servicios, no es igual.

Por poner un ejemplo si fuera del desayuno quieres tomarte un zumo de naranja natural, tienes que pagarlo aparte, sino solo tienes opción a zumo tipo ‘Tang’, pero esto es cuestión de gustos, desde luego es el resort mejor valorado de Isla de Sal 😉

Pre-viaje

Documentos, salud, vacunas, cambio de moneda y todo eso que nos ronda la cabeza semanas antes del viaje.

Documentación:

-Pasaporte

-TSA (Tasa de Seguridad Aeroportuaria)

Esta se puede hacer online a través de esta web, www.ease.gov.cv,  hasta los 5 días previos al viaje. Tiene un coste de 30,83€.

Sino llegas a tiempo de hacerlo previamente no te preocupes, al llegar al aeropuerto en el control de pasaportes, hay una cola específica para estos casos y se puede hacer en el momento, pero tiene un coste extra.

¿Escudos o Euros?

1€=110ECV

Me informé con tiempo en mi banco y me dijeron que el ECV era una moneda no convertible, es decir, no es común ni tenerla en bancos ni pedirla, y de hecho me avisaron que cambiara todos los ECV que me sobraran antes de abandonar Cabo Verde, ya que en ningún banco podrían cambiarlos.

Es recomendable pagar en escudos, ya que terminas ahorrando, normalmente en los establecimientos y transportes si pagas en euros, redondean la cifra de 1€= 100ECV, por lo tanto a la larga sales perdiendo bastante.

En el aeropuerto de Santa Maria, hay una caja de cambio. Puedes llevar algo de dinero en efectivo en euros y cambiarlo allí, aunque te cobran una comisión igualmente.

La otra opción es sacar dinero en alguno de los 3-4 cajeros que hay en Santa María, (OJO! Nos ha pasado que alguno no tenga suficiente dinero).

Estos cajeros, además de lo que te pueda cobrar tu banco, te cargará una comisión de 200ECV (unos 1,80€).

Ah! Y lo máximo que permiten sacar de una vez son 20,000ECV, unos 180€ al cambio.

También puedes aprovechar para pagar con tarjeta en los sitios que puedas tipo hoteles o restaurantes, pero siempre pregunta antes si tienen algún cargo extra por pagar con tarjeta, es bastante habitual, sea la cantidad que sea.

Vacunas y salud:

Vacunas recomendadas: Tétanos, Hepatitis y Fiebre tifoidea. Es recomendable ir con tiempo a vuestro centro de vacunación internacional para no ir al límite.

Recomendaciones habituales como no consumir agua no embotellada o alimentos de puestos callejeros.

Se recomienda llevar anti-mosquitos con DEET, aunque nosotros en todo el viaje no vimos presencia de ellos, y de hecho no tuvimos ninguna picadura.

Itinerario

La elección de Cabo Verde vino de algún lugar remoto en internet, en el que lo calificaban como el Caribe Africano, territorio no explorado de turismo, que representaba a la perfección el mix: playa, cultura y paisajes y relax ¿quien podría decir que no?

Nuestro aeropuerto de entrada y salida era Sal, y contábamos con 12 días para explorar el país.

Teníamos claro que queríamos visitar algo más que Sal, la duda

-Sal, Sao Vicente, Santo Antao

-Sal, Santiago, Fogo

Cuando vi fotos de Santo Antao, tenía claro que no podía prescindir de conocer ese lugar tan remoto y espectacular en paisajes.

Así que nuestro itinerario quedó del siguiente modo:

3 días en Santa Maria (Sal)

1 día en Sao Vicente

3 días en Santo Antao

1 día en Sao Vicente

3 días en Sal (Modo relax y todo incluido)

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar